Publicas algo y le va bien.
La gente comenta. Alguien pregunta el precio. Otro te manda un mensaje directo diciendo que le interesa.
Y tú estás trabajando. Lo ves cuatro horas después.
Para cuando contestas, esa persona ya se fue a ver la cuenta de al lado. Y ni te enteraste de que la perdiste.
¿Te ha pasado?
Si estás leyendo esto, seguramente ya te pasó más de una vez. Y es frustrante, porque hiciste lo difícil: que alguien se fijara en ti.
Por qué publicar más no lo arregla
Casi todo lo que vas a leer sobre Instagram para negocios va de lo mismo: publica más, sube historias, usa estos hashtags.
Está bien. Eso hace que te vean.
Pero piensa en lo que pasa justo después. Cada publicación abre una puerta. Comentarios, preguntas, mensajes directos. Y si esa puerta nadie la atiende, lo que conseguiste con tu publicación se queda en nada.
No es que te falte contenido. Es que el contenido trae gente, y esa gente pregunta cosas que se quedan sin respuesta.
Y en Instagram hay algo peor que en WhatsApp.
Un comentario sin contestar debajo de tu publicación lo ve todo el mundo. No es solo una venta que se te escapa. Es una señal pública de que ahí nadie contesta.
¿Y la solución obvia? Estar pegado al teléfono revisando notificaciones.
Eso no funciona. Porque tienes un negocio que atender, clientes delante y cosas que hacer con las manos.
Qué es eso que estabas buscando
Lo más probable es que hayas llegado buscando un chatbot de Instagram. Te lo digo en palabras sencillas: es que alguien conteste por ti en Instagram, al momento, cuando tú no puedes.
Y a partir de aquí te hablo solo de lo que de verdad importa: que cada comentario y cada mensaje directo tenga respuesta, aunque estés trabajando.
Cómo lo dejo funcionando
Imagina que tienes un negocio de uñas en Florida.
Subes una foto de un diseño nuevo a las 10 de la mañana. A las 11 estás con un cliente, con las manos ocupadas.
Alguien comenta: “¿Cuánto cuesta este diseño?”
Esa persona recibe respuesta al momento. Debajo del comentario, algo breve y amable. Y en su bandeja de mensajes, el precio, lo que incluye y los días que tienes libres.
Otra persona te escribe por mensaje directo a las 9 de la noche, en inglés. Le llega la respuesta en inglés.
Y si alguien pregunta y luego no vuelve a escribir, al día siguiente le llega un recordatorio amable. Sin que tú tengas que acordarte.
Cuando algo necesita que lo mires tú, porque es una pregunta rara o una queja, te avisa. Lo demás no se te escapa.
Primero me siento contigo a entender qué quieres conseguir: más clientes, más tiempo, o las dos cosas. Después miro cómo trabajas hoy: cómo te llegan los mensajes, qué contestas siempre igual y dónde se te pierde la gente.
Con eso te enseño qué es lo que más te frena y lo dejo funcionando solo, poco a poco. Tú ves lo sencillo, lo que le pasa a tu cliente. Lo que hay por debajo, lo monto yo.
Si quieres ver el detalle, te lo cuento en cómo trabajo.
Y te digo también lo que no hago: no grabo vídeos, no te llevo las redes a mano y no gestiono anuncios. De tus publicaciones te sigues encargando tú. Yo me encargo de que nadie que te escriba se quede esperando.
Qué cambia cuando esto está resuelto
Hoy publicas, la gente comenta y pregunta, y tú contestas cuando puedes. Horas después, a veces al día siguiente. Para entonces, muchos ya siguieron de largo.
Cuando está resuelto, cada comentario y cada mensaje tiene respuesta al momento, aunque estés con un cliente delante. Abres Instagram por la noche y las conversaciones ya están atendidas.
¿Se te están yendo clientes por Instagram?
Hablemos 30 minutos de tu negocio y de lo que quieres conseguir. Te digo con sinceridad si te puedo ayudar y por dónde empezaría.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden contestar los comentarios públicos de Instagram, o solo los mensajes directos?
Los dos. Un comentario debajo de tu publicación puede recibir respuesta igual que un mensaje directo, porque en los dos casos es gente interesada que se puede ir si nadie le contesta a tiempo.
¿Tengo que cambiar lo que publico o cada cuánto publico?
No. Lo que publicas sigue siendo cosa tuya. Esto se encarga de lo que pasa después, cuando la gente empieza a preguntar.
¿Van a notar mis clientes que no soy yo quien contesta?
Las respuestas se preparan con tu forma de hablar y con la información real de tu negocio: precios, horarios y servicios. Y cuando algo necesita tu atención, te avisa para que contestes tú.
¿Sirve también para WhatsApp?
Sí. Da igual por dónde te escriban, Instagram o WhatsApp: la idea es la misma, que cada persona reciba respuesta al momento.